17 septiembre 2012
Porque sobria te extraño y embriagada te recuerdo...
Ya era noche, pero no sabía que tan noche, mirando el reloj dando las 12:04 a.m. acompañada de un café cargado a la mano y un tango desolado me hicieron pensar y profundizar en la existencia, la maldita existencia que jamás permite representantes. ¿Qué diablos busca una mujer, qué otros diablos mas busca un hombre? De tanto buscar se puede encontrar o solo se conforma uno con lo que en el camino sale.
Infinitas respuestas tratando de llegar a una hipótesis concisa y asequible ofuscaron mi mente. La manía de encontrar una razón a lo que desafortunadamente no la tiene lograron sacarme de mis casillas,de repente un pensamiento surgió entre mis sentidos "Y haber tenido que nacer para conocerte y morir contigo, valdrá la pena", hasta dónde hay que llegar, qué veredas hay que cruzar, que odiseas debe uno pasar y que bestias debe uno enfrentar para lograr la felicidad; sí, la propia.
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