Un café cortado. La taza media llena, media vacía; el lipstick dejando marca al borde mientras la habitación se llenaba con tangos trágicos y nostálgicos auspiciando el infortunio que es la vida. Borges con sus letras dando un respiro, Bukowski soltando la imaginación y creatividad. Nada calmaba ésta sed, ésta ansiedad, las ganas de devorarte, de beberte, de tomarte... al instante un mensaje de texto fragmentó el momento que se vivía en la habitación. Sonando con Pink Floyd, y dentro del mensaje una cita de Neruda enviada por aquel sujeto hizo corear con devoción "Wish you where here".

No hay comentarios:
Publicar un comentario