05 enero 2013

Cmpañía...

Regreso a mi casa. Vuelves a casa. Sirvo ramen para dos. Compartimos el sake y nuestras miradas se cruzan. Sonríes e inminentemente sonrío. Se re-encuentra la esencia que se había perdido. Coleccionamos naderías que alejaban la mitad del uno. Miras el tokkuri vacío y quebrantas el silencio: "¿Cómo es que a pesar de todo me sigues amando?". Sirvo más sake y musito "porqué a pesar de ser cenizas de distintos incendios tenemos la capacidad de renacer el uno del otro".

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